LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS MENSUALES


      Análisis mensual MONOGRAFICO correspondiente al mes de marzo de 1998 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA

      MONOGRAFICO 2: CUATRO GUIONES/ESCENARIOS MUNDIALES 1992-2002. DOS QUE SUBRAYAN TENDENCIAS DEMOSTRADAS POR LOS HECHOS HASTA 1998 (CRISIS ECONOMICA MUNDIAL PERSISTENTE Y AUGE PREPOTENTE DE LAS TRANSNACIONALES) Y DOS QUE SUBRAYAN DOS DE LAS POSIBLES SALIDAS DE LA ACTUAL CRISIS DE CIVILIZACION (LA FASCISTA PLANETARIA Y LA REVOLUCIONARIA).


      ESCENARIO 14: T.P.Q.T

      (Transnationales populas que terrae)

      En el otoño de 1991 el Club de Roma dio a conocer un extenso informe titulado La primera revolución mundial. Por primera vez en la historia del Club apareció como "Informe del Consejo del Club de Roma" aunque también figuraran los nombres de Alexander KING y Bertrand SCHNEIDER como redactores. El capítulo VIII se titula Gobernación y capacidad para gobernar. Que comienza con este párrafo:

      "El conjunto de problemas que hemos descrito nos lleva a la cuestión de cómo resolverlos mediante políticas que tengan plenamente en cuenta sus impactos mutuos. ¿Son capaces de enfrentarse a una tal situación los tradicionales sistemas políticos, institucionales y administrativos?
      Veinte apretadas páginas de análisis avalan la rotunda contestación negativa a la pregunta. El capítulo termina con un párrafo titulado La capacidad para gobernar. Cuyo texto es el siguiente:
      Esto conduce a una reconsideración de las cualidades que exigimos en aquellos a quienes elegimos para que nos gobiernen. De poco servirán las reformas de las estructuras, los procedimientos y las actitudes a menos que hombres y mujeres que reúnan la calidad y la capacidad precisas estén dispuestos a desempeñar los cargos y los ciudadanos capaces de apreciar esas cualidades están dispuestos a votarles. Simplemente, no basta conseguir el acceso a los puestos directivos mediante buenas actuaciones televisivas y discursos simplistas encaminados a manipular a las masas para obtener su entusiasta apoyo con promesas vacías y soslayando las realidades. Dada la diversidad de situaciones y de culturas, no puede haber ningún retrato robot generalizado que reúna las cualidades apropiadas; no obstante, ante la necesidad de dirigentes con un nuevo perfil par un nuevo mundo, apuntamos una muestra de las cualidades que deben buscarse:

      • una visión estratégica y un enfoque global de los elementos prioritarios de la problemática;

      • capacidad de innovación y acomodación al cambio;

      • perspectiva ética, sin concesiones a la conveniencia;

      • eficacia en la toma de decisiones tras el debido diálogo con colegas y asesores, en el aseguramiento de la puesta en práctica de las decisiones y en la valoración, en el momento oportuno, de los resultados;

      • capacidad para aprender y para alentar a otros a aprender;

      • valor para cambiar de opinión al profundizar en la percepción de las situaciones y los problemas; en el actual clima de enfrentamiento, esto puede a veces consistir un suicidio político;

      • capacidad para informar claramente al público de la dirección general de la política de un modo tal que induzca a la gente a identificarse con ella;

      • capacidad para relegar la estrategia y la táctica al lugar que les corresponde como medios y no como fines;

      • disposición a instaurar sistemas que le permitan conocer las necesidades de los ciudadanos, sus temores, peticiones y sugerencias.

      Estas son algunas de las cosas idealmente deseables; ¿qué hay de las realidades presentes? En la actualidad, incluso en los países en que la corrupción gubernamental no es excesiva, las recompensas del puesto de jefatura -aunque en teoría se limitan a servir a la sociedad y a la satisfacción de realizar un buen trabajo- son en la práctica, con demasiada frecuencia, el disfrute del poder. De ahí que, en la actualidad, quienes se presentan a una elección tiendan a ser individuos con una vanidad y un deseo de poder sobre los demás superior a la media. Difícilmente pueden ser éstos los criterios para seleccionar a las personas más adecuadas para guiar el mundo a través de los peligros y complicaciones de la revolución. Tal como están ahora las cosas, muchas personas de gran calidad que son potenciales líderes nacionales o mundiales, se abstienen de entrar en el ruedo político, con toda su vulgaridad y sus difamaciones y su escasez de recompensas para aquellos para quienes el poder no es la consideración fundamental.

      Es necesario, por lo tanto, prestar mucha atención a la selección de nuestros dirigentes. En la actualidad, esto se hace mediante un proceso de supervivencia de los más aptos que tiende a seleccionar personas que persiguen abiertamente sus propios intereses y en ocasiones están dispuestas incluso a sacrificar el bien común para satisfacer sus ambiciones personales o de partido. Las cualidades que son esenciales para la obtención de un alto cargo son, pues, frecuentemente, los mismos atributos que hacen a una persona inadecuada para ocuparlo. El carisma es, probablemente, el ingrediente más importante para un dirigente, pero no es suficiente y a menudo va asociado con otras cualidades menos deseables. Sin embargo, gracias a la Televisión, el carisma es, probablemente, el ingrediente más importante para ganar una elección. Es difícil ver cómo se puede cambiar esto; ciertamente, el cambio no se producirá desde dentro del sistema, y es, por consiguiente, necesario que individuos juiciosos carentes de ambición política expongan estos problemas al público.

      Las decisiones políticas raras veces se basan en la racionalidad. Normalmente se toman, en cada caso individual, a partir de una compleja mezcla de intuición, útilmente extraída de la experiencia, motivaciones personales, a menudo inconscientes, imposiciones del dogma político y conveniencia. Es improbable que esto cambie, pero se puede disciplinar el proceso; se puede suministrar información mejor y más concienzudamente analizada, las motivaciones pueden ser identificadas y, por lo tanto, modificadas, más conscientemente y se puede sustituir la conveniencia si el sistema permite consideraciones a largo plazo.

      En las cambiantes circunstancias que hemos dado por supuesto que se dan en todas partes, es esencial que Gobiernos progresistas de todos los niveles desarrollen una actitud empresarial y no se limiten a mantener la estabilidad y la armonía en medio del torbellino de confusos acontecimientos. Es necesario, no sólo mantener a flote la nave del Estado, sino también pilotarla, firme y decididamente, hacia un destino deseado. Así, pues, los Gobiernos futuros deben aprender a convertirse, en cierta medida, en arquitectos sociales. A este efecto, se requiere un examen mucho más profundo y permanente de las cuestiones dentro del enramado de las tendencias nacionales y mundiales. La función del personal adquiere mayor importancia, y entra en cuestión todo el arte y la ciencia del consejo político. Los organismos asesores políticos no deben estar compuestos total ni principalmente por funcionarios, sino que deben incluir a individuos pertenecientes a muchas disciplinas y carentes de afiliación política de partido. La cuestión entera de los analistas políticos es un libro abierto, y debe reflexionarse largamente en cómo se puede utilizar este aspecto de la función de personal.

      La reproducción de ese texto era imprescindible para comprender lo que sucedió en 1992 y 1993. En el segundo semestre de 1992 se desencadenó una impresionante campaña de publicidad, propaganda y relaciones publicas a escala mundial con una intensidad y niveles de saturación de los medios nunca antes conocida. En efecto, la suma de inversiones publicitarias de Estados Unidos, Japón y la Comunidad Europea había sido de doscientos mil millones de dólares (200.000.000.000$) en 1989. Y algunos especialistas estimaron que si la campaña se mantenía seis meses al ritmo evidenciado en su primer mes (noviembre de 1992) el presupuesto tenía que superar el medio billón de dólares (500.000.000.000$).

      La campaña dedicaba la mitad de sus esfuerzos a difundir, glosar, ejemplificar, desmenuzar e inculcar el mensaje contenido en el texto del Club de Roma más arriba transcrito. Utilizando todo tipo de soportes. Anuncios en prensa y revistas y spots directos por supuesto. Pero también películas, series de televisión, bet-sellers novelados, video-clips, álbumes de comic, obras de teatro, entremeses, ensayos de politólogos, encuestas sociológicas y sus resultados, panfletos de grupos supuestamente revolucionarios, etc, etc. La otra mitad de la campaña se diversificaba en campañas diferentes en cada Estado dirigidas a realizar un implacable seguimiento de los errores, corrupciones, incompetencias, fraudes y trapacerías de todos y cada uno de los gobiernos, fuera cual fuera su color, ideología y características. De hecho, el único elemento que permitía comprender que se trataba de una campaña única era la comprobación de que en todos los casos se contraponía la gestión del Gobierno con el retrato robot del buen gobernante incluido en el texto del Club de Roma mas arriba citado.

      La campaña no duró seis meses. El 23 de febrero de 1993 las fuerzas de élite de todos los ejércitos de los 19 Estados del Espacio Económico Europeo, de Estados Unidos, Canadá, Méjico, Japón, Corea del Sur, Taiwan, las ex-Repúblicas de la URSS, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Croacia, Eslovenia, Turquía, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda e Israel dieron un golpe simultáneo, destituyendo y encarcelando a sus Gobiernos y Parlamentos respectivos, así como a los dirigentes de los partidos políticos y sindicatos, declarando el estado de excepción y tomando militarmente todos los medios de comunicación.

      Al día siguiente se realizó una conexión mundial de todas las cadenas de televisión (a las que "invitadas" se sumaron la casi totalidad de las que no se hallaban en los territorios afectados por el golpe). Una emisión de 10 minutos de duración, repetida durante horas y emitida en centenares de idiomas explicaba la nueva situación.

      Los ejércitos de las principales naciones del Planeta habían tomado el poder para apartar de él a los corrompidos e ineficaces políticos profesionales que estaban llevando al mundo a su destrucción. Pero no lo habían hecho para retenerlo en sus manos que sabían tan ineficaces e inadecuadas como aquellas de las que acababan de arrebatarlo. Sino para implantar un Gobierno mundial ejercido por los únicos que habían demostrado sobradamente capacidad y éxito en la gestión de asuntos de alcance y complejidad planetaria: las grandes empresas transnacionales. En esos momentos se estaba constituyendo el Gobierno Mundial. Gobierno en el que participarían todos los pueblos de la Tierra junto con el senado constituido por los representantes de las cien compañías industriales más importantes del planeta que funcionarían con voto ponderado por su eficacia demostrada. Medida por el porcentaje que cada una hubiera alcanzado el año anterior en la suma de beneficios netos de las cien. El modelo antecedente sería el S.P.Q.T., el Senado y el pueblo de Roma. Ahora T.P.Q.T. transnationales populas que terrae, las transnacionales y el pueblo de la Tierra.

      El programa se alternaba con otro que presentaba a los cien senadores: senador por TOYOTA, senador por IBM, senador por TOSHIBA, senador por BRITISH PETROLEUM, senador por NESTLE, senador por BASF, senador por DOW CHEMICAL, senador por HITACHI, senador por EASTMAN KODAK, senador por PEPSIVO, senador por PECHINEY, etc, etc, etc.

      Ocho años después, el Senado de los cien anunciaba que la entrada en el siglo XXI coincidía con el comienzo de la aplicación de un ambicioso programa de ingeniería genética. Una racional consideración de la ecuación coste/beneficio había demostrado que era más eficiente adecuar los tipos de hombres a los distintos medios ambientes del planeta que hacer la costísima inversión necesaria para rehabilitar el Medio Ambiente de todo el planeta para que fuera habitable, saludable y cómodo para una única raza humana. Ya había sido realizado con éxito el programa experimental y había ya varios millones de niños y niñas que vivían felices y adaptados a la atmósfera del México-Distrito Federal que tan desdichada cantidad de muertos producía entre sus padres.


      ESCENARIO 17: YIHAD Y IV REICH

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